A quién pueda inspirar,
Yo, como muchos de ustedes los artistas allá afuera, estoy en constante cambio entre dos estados. El primero (y más preferible de los dos) es el de la zona blanca, encendido en el asiento, a toda máquina en modo creativo. Esto ocurre cuando ponemos la pluma y las ideas se derraman como el vino en un cáliz real… Esto sucede alrededor del 3% del tiempo.
El otro 97% del tiempo me encuentro con la frustración, dificultades, en la esquina de la oficina en modo “papel arrugado”. Lo importante en ese momento es sudar tinta con diligencia a través de ese pantano del desaliento y la desesperación. Aplicarse, comentar y escuchar las historias de los profesionales que han estado haciendo películas durante décadas, pasando por las mismas historias y los problemas de producción indignantes.
En una palabra: Persistir.
Muchas gracias por compartirlo Rafa. Al final no seremos tan distintos usté y yo 😀
Si señor, tienes toda la razón. Yo creo que tiene algo que ver con las profesiones creativas, nos comemos mucho la cabeza buscando nuevas formas de expresarnos, nuevos proyectos, y cuando damos con uno, nos ponemos a saco y en ese momento pasamos por encima de lo que sea. Al cabo de un par de días, cuando a veces te das cuenta de que no estas obteniendo el resultado que habías imaginado, te entra el bajón. Y en ese momento te llega al feed algo increíble que ha hecho alguien en alguna parte del mundo y en vez de inspirarte te frustras más!! Com bien dices, esto nos debe pasar a todos, aunque como dice el viejo refran ‘mal de muchos…’ Menos mal que esos momentos son pasajeros, de hecho yo ahora mismo estoy en uno… se nota no? jeje!!